Natalia Morales y Joaquín Ramírez
Daniel es un joven trabajador rural que desapareció en
noviembre de 2011 en Choele Choel, Río Negro. Él estaba organizando una huelga
en Expofrut, la empresa que lo empleaba junto a muchos obreros más en
condiciones de esclavitud. Justo un día antes de la huelga fue desaparecido.
Esa noche se lo vio subiendo a golpes a una camioneta policial, a la salida del
boliche Macuba, donde los dueños del lugar y la misma policía le hicieron una
“cama”. Ese es el último rastro. Hasta el momento hay 33 policías procesados, 7
con prisión preventiva. La empresa, impune. Se encontraron evidencias que luego
fueron desaparecidas por las fuerzas represivas. La jueza que estaba a cargo,
Marisa Bosco, fue separada del caso por encubrimiento. Luego se supo que tenía
acumuladas 98 denuncias de trabajadores por apremios policiales, incluyendo
torturas y hasta uso de picanas eléctricas. El caso Solano es la punta del
ovillo del gran entramado de la red de explotación agraria. Daniel era un
trabajador golondrina de Tartagal, Salta. Allí lo reclutó (por un pago que
resultó ser un engaño) una empresa contratista que hoy sigue funcionando pero
con distinto nombre: Trabajo Argentino. Daniel terminó junto a otros compañeros
en pequeñas casillas, hacinados y cobrando una miseria.
Esto pasa en la
Argentina de los “derechos humanos”. El Secretario de
Derechos Humanos de la Nación ,
Martín Fresneda, se entrevistó con el gobernador K Weretilneck y celebró el
cambio de jefe de la policía como un avance en la democratización de la fuerza,
intentando diferenciarse del anterior gobernador Soria.
Pero en Choele Choel nada cambió. Pablo, el tío de
Daniel, los testigos y los activistas del pueblo que se solidarizan con el caso
son acosados todo el tiempo por la policía. En febrero el documentalista Pablo
Politis fue golpeado por policías y bandas armadas que le impidieron filmar las
precarias condiciones en las que se trabaja en Expofrut. Fue salvado por los
mismos obreros antes de ser subido a una camioneta. La policía cambió de
nombre, pero es la misma. Antes a la empresa la custodiaba el grupo BORA
(Brigada de Operaciones de Rescate) y hoy lo hace el COER (Cuerpo de
Operaciones Especiales y Rescate). Lo cierto es que en Río Negro se mantiene la
esclavitud de los trabajadores del campo, el acoso policial y la prepotencia
patronal. Si hay policías procesados y detenidos es por el accionar de la Comisión de Solidaridad y
Apoyo a Daniel Solano, que salieron a la calle, marcharon e hicieron festivales
para denunciar a la empresa, a la contratista, a la policía y al poder
judicial.
Así viven miles de trabajadores golondrinas en “provincias
ricas” como Río Negro, Mendoza o Córdoba. El gobierno nacional cambió al
RENATRE, órgano de control manejado por el “Momo” Venegas de la UATRE , por el RENATEA, un
organismo propio presidido por Guillermo Martini, el mismo que como
Subsecretario de Agricultura Familiar mantuvo a más de 1.500 trabajadores en
negro en su repartición. El RENATEA cada tanto hace una inspección a alguna
finca, anunciándola con bombos y platillos por Página/12 o 678, pero no hace
nada por los miles de superexplotados y víctimas de trata con fines laborales.
En diez años de gestión K los obreros siguen viviendo y muriendo en estas
condiciones.
A 37 años del golpe que instaló la sangrienta dictadura el
nombre de Daniel Solano resuena entre los desaparecidos en “democracia”.
¡Juicio y castigo a todos los responsables!
Excelente nota amigo, muy poco se escribe sobre estas cosas.
ResponderEliminarExcelente informe.
ResponderEliminarUna aclaración: Daniel Solano, no tenia hermanos, Pablo Solano es su tío. Daniel Solano, hijo de GUalberto Solano, vino a la provincia de Rio negro, a trabajar en la cosecha de la fruta para poder comprarse una moto, para no tener que pedirle dinero a su padre, para ganar en autonomia e independencia... maldita esta provincia, maldito Valle Medio, donde por sus calles camina la impunidad a cara lavada.
ResponderEliminarDeb. agradecemos la presición y en breve lo modificamos. La impunidad camina por las calles de varias provincias. En Jujuy reina la dictadura en las fabricas y sus obreros son reprimidos, perseguidos, despedidos y hasta fueron desaparecidos en los 70. Contra esta situación nos parece que el único camino es el de la organización y la lucha en las calles para acabar con esta impunidad y no confiar en los mismos verdugos como la policia, los gobernantes de turno quienes son los que garantizan que hoy este Daniel Solano desaperido. Hoy es nuestra bandera de lucha. Saludos. Natalia
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