domingo, 29 de diciembre de 2013

Lo único que tengo

Victor Jara (1972)
 
Quién  me iba a decir a mí,
cómo lo iba a imaginar
si yo no tengo un lugar
en la tierra.
 
Y mis manos son lo único que tengo,
y mis manos son mi amor y mi sustento.
 
No hay casa donde llegar,
mi paire y mi maire están
más lejos de este barrial
que una estrella.
 
Quién me iba a decir
que yo me iba a enamorar
cuando no tengo un lugar
en la tierra.
 
 
Intérprete Nano Stern

jueves, 12 de diciembre de 2013

PERPETUA

por Natalia Morales

Otra vez en la Patagonia,
resuena la condena,
perpetua.
Los rebeldes detenidos,
por el tribunal de la
inquisición,
escuchan la sentencia.

Los fusilamientos de hace años,
no fueron suficientes,
no callaron las voces,
ni agacharon las cabezas.
Los amos del capital,
otra vez, claman,
¡perpetua!

Para doblegarnos,
atemorizarnos,
alterarnos.
Para que aceptemos,
la miseria,
y lo posible.

Los mártires en la patagonia,
salen hoy de sus tumbas.
La perpetua a sus pares,
revitaliza la historia,
de quienes no queremos,
libertades
condicionales.

El odio sentido
al escuchar ¡perpetua!
se consolida,
como una gran piedra que vuela,
dirigida esta vez,
para golpear
y destruir este sistema.

y así alcanzar la libertad...

lunes, 21 de octubre de 2013

Oro Blanco

por Natalia Morales

Los niños escolares parecen reclamar algo. Levantan los carteles bien alto donde están escritas sus demandas. Las miradas firmes transmiten  convencimiento de la acción que vienen realizando. Son niños, pero saben lo que quieren. Una de las pancartas sostenidas por dos de ellos clama justicia. ¿Para quienes? Alexis, es quien mira a un costado y sonríe. Su madre, una mujer luchadora, Dora.

Dora de chica comenzó a trabajar, como muchas niñas pobres de su edad,  limpiando las haciendas de los patrones que se enriquecían con el Oro Blanco, llamado así a la producción del algodón. La búsqueda de un mejor trabajo la reubicó de joven, en la tarea de ama de llaves y cuidados en la mansión de Paolo Alberzoni, dueño de la empresa textil más grande del Paraguay, Manufacturera El Pilar S.A. Es así que en la propia mansión, en plena dictadura militar, Dora debió servir a Alfredo Stroessner, a quién le tenía un profundo odio por ser el responsable de la persecución política de su padre, un dirigente campesino, que debió exiliarse en la Argentina.

Tiempo después, una gran inundación afecta a Pilar y Dora, junto a su pareja, un obrero textil, debieron ser evacuados. Viajaron a Formosa,  donde nació el pequeño Alexis. Al volver al pueblo en Paraguay, consigue un trabajo como cocinera en una congregación de curas.
El fin de la dictadura empezaba a palparse a fines de los 80 y Dora fue parte de los descontentos y movilizaciones fabriles y de campesinos del lugar. Es así que denuncia fuertemente la situación que vivían los campesinos, quienes eran traídos por los curas a los algodonales, se quedaban con parte de lo que cosechaban e incluso abusaban de quienes se hacían seminaristas. Las denuncias no fueron gratuitas y Dora y sus hijos sufrieron atentados en su casa y hasta el cerco del partido donde militaba de manera clandestina. Tiempo después parten hacia la Argentina en busca de mejores condiciones de vida.

La foto fue sacada unos meses después de la caída del dictador Stroessner. En ese contexto Dora junto a maestras rurales participan activamente de la movilización de niños de la Escuela Divino Redentor, que formaba parte de la congregación donde trabaja“Ya de chiquito Alexis andaba apoyando las luchas de los trabajadores. En Pilar, Paraguay, reclamando para que empiecen las clases los niños cosecheros de algodón, quienes eran llevados a los campos a trabajar y no podían estudiar a la par de los chicos del pueblo”, comentaba Dora hace uno pocos meses después de 25 años.  "Hermoso recuerdo, mi primera marcha. Dora Franco, vos organizabas esos líos en la fábrica pueblo de Pilar, tanto que si bien había pasado la dictadura, nos tuvimos que ir por tus luchas. ba. Gracias por enseñarme a combatir en cualquier momento adverso y ante cualquier injusticia cometida, en cualquier lugar del mundo. Me acuerdo de las aulas despobladas de compañeritos en época de la cosecha del oro blanco. Lamentablemente la situación se mantiene vigente aún. Seguiremos peleando por el fin de la explotación del hombre por el hombre…” respondía Alexis, a quién conocemos como Coco ante el comentario de su madre.
 
Hoy, al conmemorar el día de la madre en la Argentina, que más que destinar estas palabras y así hacer conocer la vida de esta gran mujer luchadora y del vínculo construido con su hijo, otro gran combatiente contra este sistema, ambos militantes del PTS.
 


miércoles, 16 de octubre de 2013

DESPIERTA

por Natalia Morales

Un bebé qom muere en el Chaco.
La incubadora precaria defectuosa lo quema.
Lo asesina este sistema.

¿No te altera?

Seis lámparas fluorescentes.
Una frazada.
Una estufa.
Todo está previsto para que fallezca.

Anuncios inminentes.
Ejecuciones que avanzan.
Cuando las víctimas callan.

Otro bebé qom muere en el Chaco.
La desnutrición socaba sus venas.
Lo asesina este sistema.

¿No te altera?





sábado, 12 de octubre de 2013

CONQUISTA



Por Natalia Morales

Cruz y espada se abalanzan sobre mí,
la vergüenza gana circunstancias.
Me conquista cuando distraigo.

Piel morena que delata.
Antepasados que reinciden,
cuando la negación se impone.

Miradas despectivas,
maltrato reiterado,
flechas disparadas

Cuerpo que sangra…

Burlas y cantos,
insultos, asesinatos,
Flechas disparadas

Cuerpo que sangra…

Batallo contra mí,
logro reconocerme,
me busco entre mis pares.

Comprendo ahora,
somos muchos los  envueltos,
en particularidades que son norma.

Persecución  en los barrios,
Los peores trabajos,
Migración forzada.

¿Hasta cuándo?

La vergüenza ya no está,
la bronca nos carcome,
la posibilidad es concreta.

Nuestras voces multiplican,
confianza que consolida.
Nuestra conciencia es potencia.

Momento decisivo,
de quebrar estos  yugos
de forjar una nueva América.

Sin esclavos, ni cadenas…

Sin esclavos, ni cadenas…

miércoles, 18 de septiembre de 2013

LAMENTOS


por Natalia Morales

Dos obreros mineros mueren en Mina El Aguilar.
La empresa lamenta el “accidente”.
Lamenta que una roca se haya desprendido,
en el nivel 15 del piso 6 del interior de la mina,
mientras Walter y Samuel realizaban
el sostenimiento de una galería.
Lamenta que los haya aplastado.
Lamenta que los familiares y el pueblo aguilareño
estén consternados con el hecho “irremediable”.
Lamenta que el sistema de emergencia no haya evitado
la fatalidad.
Lamenta que no hubo que lamentar otro tipo
de incidentes.
Lamenta.

A los lamentados dueños de la empresa
les comunicamos:
Que no queremos lamentar a nuestros muertos.
Los lamentos no remedian lo perdido.
Los lamentos no evitan ni salvan nuestras vidas.
De lamentos no se construye infraestructura necesaria
para evitar algún tipo de accidente,
y con lamentos no vamos a recuperar
a tantos obreros que dejaron las vidas en los lugares
de trabajo, mientras que ustedes,
no con lamentos,
sino con la usurpación de nuestro trabajo,
y del saqueo de los recursos naturales,
no lamentan,
la enorme riqueza que se llevan al extranjero.

lunes, 15 de julio de 2013

EXPOFRUT y la desaparición de Daniel Solano: Justicia y estado al servicio de las multinacionales

por Natalia Morales

Pomelo y naranja en Salta, limón y arándanos en Tucumán, uva, ajo y frutas de carozo en Mendoza y San Juan, manzanas y peras en Neuquén, Río Negro y Chubut, ajo y cebolla en Buenos Aires, pomelo y arándanos en Entre Ríos. El calendario anual tentativo de miles de trabajadores golondrina que llegan del norte argentino, de Bolivia y Paraguay. Aunque tambien son los lugares de producción y productos de una sola empresa. Expofrut Argentina. La misma tiene 20.000 ha (4.000 de ellas implantadas), trece plantas de producción, empaque y enfriado propias y once alquiladas. Las 250.000 toneladas de frutas cosechadas y procesadas por sus 6000 trabajadores en temporadas altas se exportan casi completas a países de los seis continentes, sobre todo la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.Expofrut Argentina es una de las 100 empresas del Grupo Univeg en todo el mundo, aunque es de las principales en cuanto a facturación. Hein Deprez, fundador de Univeg, factura 3.000 millones de euros anuales y emplea a 9.500 personas.

En esta empresa trabajó antes de desaparecer Daniel Solano, obrero golondrina, oriundo de Tartagal, Salta, y miembro de la comunidad originaria guaraní. Empresa que se sirve de las tercerizadas como Agrocosecha, hoy llamada Trabajo Argentino S.A., para fortalecer las cadenas de explotación agraria. Las ganancias son claras y obscenas. Mientras Daniel había descubierto la estafa hacia él y sus compañeros, calculada en $18 millones en cuatro años, sumado a las condiciones deplorables de vivienda, alimentación y trabajo a las que son sometidos como esclavos los obreros golondrinas, en la Argentina para el 2011 Expofrut facturó alrededor de 150 millones de dólares.

A 20 meses de la desaparición de Daniel, el Estado dio vastas muestras de qué lado está. La empresa cuenta con todas las garantías del mismo para enriquecerse y deshacerse de obreros díscolos como Daniel y tantos más que no salieron a la luz. Jueces separados de la causa o recusados, siete policías detenidos, policías procesados, falsos testimonios o entorpecimiento de la investigación, amenazas y hasta dos obreros golondrinas desaparecidos después de Daniel, Cabañas Cubas, oriundo de Paraguay y Villagrán de Jujuy.

Por eso la familia de Daniel, que acampa en Choele Choel desde el 2012 junto a los abogados que llevan adelante el caso, comenzó hace trece días una huelga de hambre exigiendo al Estado respuestas concretas. Respuestas que son negadas sistemáticamente mientras benefician con traslados y privilegios a los policías detenidos acusados de homicidio.
Sin embargo, la desaparición de Daniel se va difundiendo y tomando importancia entre quienes queremos que se haga justicia. Por eso el viernes 5 de julio se realizó una multitudinaria marcha en Choele Choel y se conformó una Multisectorial por la desaparición de Daniel Solano, donde participan organizaciones sociales, sindicatos y partidos de izquierda, de la que forma parte el Sindicato de Obreros Ceramistas, ATEN, el CeProDH y el PTS. El miércoles 10 de julio realizaron una conferencia de prensa en Neuquén y el día viernes presentaron un petitorio en la casa de Río Negro en Buenos Aires mientras volantearon en el puente que une Neuquén y Cipoletti.
¡Justicia por Daniel Solano!


PETITORIO
A más de 20 meses de la desaparición de Daniel Solano las organizaciones abajo firmantes repudiamos los privilegios de traslado y de las condiciones de detención que le brinda la justicia de Río Negro a los policías imputados en la causa por su desaparición.
Nos pronunciamos por la solidaridad incondicional con la familia Solano y sus abogados que luchan diariamente contra la impunidad que ha permitido que Daniel continúe desaparecido.
Hacemos responsable al Estado Nacional y de la Provincia de Río Negro por no brindar respuestas de a desaparición de Daniel Solano y por la salud de su familia, quienes desde febrero del 2012 se encuentran acampando frente al poder judicial de Choele Choel y hace más de una semana han comenzado la segunda huelga de hambre.
EXIGIMOS:
-CARCEL COMÚN Y EFECTIVA, SIN PRIVILEGIOS, A LOS 7 POLICIAS PROCESADOS POR LA DESAPARICIÓN DE DANIEL SOLANO
-JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES MATERIALES E INTELECUALES DE ESTE CRIMEN.
-APARICIÓN DE DANIEL SOLANO.
-DESMANTELAMENTO DEL APARATO REPRESIVO DEL ESTADO.
-ASIMISMO SOLICITAMOS EN CARÁCTER DE URGENCIA, ENTREVISTA CON EL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS DE LA NACIÓN Y EL SR. GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO.

Audio programa Pateando el Tablero 13 de junio de 2013
http://pateandoeltablero.com.ar/2013/07/13/huelga-de-hambre-justicia-por-daniel-solano/

MULTISECTORIAL SOLIDARIA Y CONFERENCIA DE PRENSA EN ATEN PROVINCIAL http://www.pts.org.ar/Juicio-y-castigo-por-Daniel-Solano

miércoles, 12 de junio de 2013

Trata, estafa y desaparición de personas



Entrevista a Sergio Heredia, abogado del caso Daniel Solano


“El encubrimiento de este crimen era para preservar a esta banda que venía haciendo trata de personas desde el año 2009 y haciendo una estafa millonaria a los aborígenes. Entonces lo matan a Solano y tratan de encubrirlo”. Así empieza su relato el abogado Sergio Heredia que toma el caso del joven Daniel Solano, trabajador rural golondrina, miembro de un pueblo originario guaraní, de Tartagal (Salta), desaparecido en la localidad de Choele Choel (Río Negro) en noviembre del 2011. “Esta banda que hacia trata de personas, para explotación laboral, estaba integrada por policías de Lamarque, como el comisario Aramendi, por funcionarios de la Secretaria de Trabajo de Rio Negro, como Cornejo y Constanzo  y por los propios miembros de la empresa”. Se refiere a la empresa Agrocosecha SA, que como tantas otras patronales del campo, superexplota trabajadores rurales llegando a la trata de personas con el aval y encubrimiento del poder político, judicial y de las fuerzas represivas del estado.

El circuito de la trata

La mayor parte de las pruebas aportada para la causa la hizo el equipo de abogados conformada por Heredia y Aparicio quienes investigaron la red de trata de estos trabajadores. Así Heredia nos comenta: “estos muchachos eran captados en Tartagal por Agrocosecha SA con la promesa de que iban a venir a Rio Negro a trabajar para la manzana, para la cosecha, que le iban a dar casa, buenos sueldos, etc. Ahí lo hacían firmar un contrato leonino, un contrato que no respeta las pautas mínimas de legislación laboral y los traían en colectivos como turistas por una empresa trucha llamada El Tucumanito, a Lamarque, Río Negro, para ser tercerizados, en la multinacional belga llamada Expofrut pero que en realidad es UNIVEG FRUIT ARGENTINA SA. Cuando estos obreros venían hasta aquí los ponían en gamelas de Expofrut o en un galpón de Agrocosecha, donde vivían en condiciones deplorables, custodiados por la policía, que era el famoso grupo Bora que está disuelto a partir del caso Solano. Estos chicos venían, se le daba 50 pesos de anticipo para que coman una semana y sacaban créditos en las despensas, los endeudaban con ropa. Entonces, cuando cobraban a fin de mes, iban los de la ropa  con la policía a cobrarles, los de la despensa y no le quedaban nada”. El circuito de trata de jóvenes del norte tiene como mejor anzuelo al hambre que vive casi la mitad de la población (un 40% en Salta) y como mejor carnada la promesa de trabajo en los campos ricos del sur. Una migración forzada constante en los últimos años, tal como señalamos en anteriormente (Ver LVO 510 y 511)

La hipótesis de los familiares y el abogado Heredia señala que la desaparición de Daniel tiene que ver con el descubrimiento de una estafa, una asociación ilícita, en la que están implicados empresarios, políticos, jueces y policías. Si bien hasta ahora hay siete policías detenidos y 22 imputados no se ha tocado a ningún civil. Heredia denuncia: “la empresa Agrocosecha con la plata que le mandaba Expofrut, le liquidaba menos a los obreros”. Se calcula que Agrocosecha estafó a los trabajadores en aproximadamente en 18 millones de pesos durante cuatro años.

La desaparición de obreros cómo método patronal-policial

El relato que hace Heredia de las causas de la desaparición es más que claro, “Solano era un chico instruido, culto, con secundario completo. Él empieza a ver esto. Unos días antes le ofrecen ser puntero. Puntero es el capataz de los grupos, el que los capta. El dice que no. El cobra 800 pesos. Cobra, compra zapatillas, compra un celular, se queda sin plata. El último día habla con su padre Guadalberto y le dice: ‘mirá papá, acá las cosas están raras, vamos a hacer una reunión, nos estamos reuniendo con los compañeros porque vamos a pedir un reintegro de lo que nos están sacando’, ahí se iba a descubrir la estafa porque tenían que cobrar una suma millonaria”. Daniel es detenido en el boliche “Macuba” que es el último lugar donde fue visto “… se organiza inmediatamente el operativo para sacarlo del boliche esa noche y matarlo. Por eso lo va a buscar un equipo parapolicial en el boliche. No es que lo van a sacar por borrachito y desapareció, sino que lo van a buscar 4 policías”.

Por el momento se incluyeron dos nuevos casos de desapariciones en la causa de Daniel, un trabajador paraguayo de quién no se sabe nada y un trabajador jujeño. Ambos casos estaban investigados por los responsables de la desaparición de Solano. Uno de los “investigadores” era el encargado de refaccionar la comisaría en el momento que desaparece Solano, Heredia sostiene que allí estaría el cuerpo de Daniel.

 El caso Solano es la punta del ovillo que permite mostrar la trama de la red de explotación agraria. Una red que deja a la luz las enormes ganancias del sector empresarial agrario que utiliza las cadenas más pesadas de esclavitud capitalista. Es el peso de los hechos lo que lo demuestra. En un próximo número de La Verdad Obrera volveremos sobre el caso para continuar denunciando a los responsables de la desaparición de Daniel y de la trata de los jóvenes trabajadores golondrinas.

jueves, 23 de mayo de 2013

Memoria de la clase obrera azucarera: LA MASACRE DE RINCON BOMBA

por Natalia Morales


La historia de la clase obrera azucarera está llena de luchadores y de mártires que son necesarios conocerlos, rescatarlos del olvido, del ocultamiento. de la negación, y traerlos a nuestro presente porque somos parte de ellos y tenemos que luchar en su memoria. La Masacre de Rincón Bomba es un ejemplo de ello y aquí van mi humildes palabras para no olvidarme de mis hermanos de clase, en este caso tambien integrantes de pueblos originarios de las tierras bajas que fueron despojados de sus territorios y esclavizados en las peores condiciones como mano de obra de los enclaves industriales, en este caso del azucarero.

Como decimos, no fuimos ni somos sumisos, y en este hecho, miles de zafreros de la etnia pilagá, que se pasaban meses para llegar al ingenio, se rebelaron ante Patrón Costas, dueño del Ingenio San Martín del Tabacal, y no aceptaron el pago de un tercera parte del monto acordado. Dejaron el ingenio y volvieron caminando a sus reductos en Formosa, sin dinero, sin alimentos, sin ropa. Niños, mujeres y ancianos muriendo en el camino eran los “saldos” de cada ida y vuelta al ingenio y esta vez no fue distinto. Lo particular fue que, ya llegados a Formosa, se asentaron en una zona llamada Rincón Bomba, donde tuvieron la solidaridad de sus hermanos originarios asentados allí, aunque fueron rodeados como un verdadero gueto por los gendarmes de la zona. Quisieron expresar su descontento, ser visibilizados, quisieron tener un mejor porvenir, recuperar sus territorios y solo recibieron, un día como hoy, durante el gobierno de Perón en el año 1947, las balas de las ametralladoras de las fuerzas represivas del estado, que asesinaron salvajemente alrededor de 500 personas, entre ellas mujeres, niños, ancianos, todos en un día. Los sobrevivientes fueron perseguidos y asesinados días posteriores en otros lugares cercanos a sangre fría. Sus cuerpos quemados. Según trabajos recientes y los relatos de algunos sobrevivientes, se puede estimar que entre asesinados, desaparecidos y muertos por hambre, enfermedades y envenenamiento por consumir mercadería vencida llegan a 1200 personas.

Los medios de la época hablan de levantamientos de los pilagá, que estaban armados, pero de hecho no hay ni un gendarme herido ni asesinado. Fue una masacre perpetuada por el estado. Estado que responde a los intereses de los patrones, y entender el ensañamiento y la crueldad de lo que fue esta masacre es comprender que detrás de esto estaban los ojos empresariales puestos en las tierras fértiles de los pilagás, en adiestrar y amedrentar a una clase obrera que se podía levantar y despertar. El gobierno democrático de Perón no hizo nada al respecto, sólo mandar unos vagones con mercadería y remedios a Formosa antes de la masacre, que fueron demorados y por eso llegaron los alimentos en mal estado, vencidos, llenos de hongos produciendo más muertes. ¿me pregunto si se puede comparar una ayuda asistencial con poder cuestionar e ir verdaderamente contra los intereses de las patronales agrarias que idearon este hecho?, o con desentenderse de la responsabilidad directa, que es lo mismo que avalar, de la gendarmería en la matanza y desaparición de estas familias trabajadoras pilagás? NO. El gobierno de Perón fue cómplice y responsable también de tal masacre.

Hoy,en este gobierno democrático, siguen despojando a pueblos originarios de sus territorios, no tienen tierra para sus viviendas, siguen explotados, oprimidos, discriminados, teniendo los peores trabajos, los más humillantes…

Hoy los siguen asesinando y solamente reciben la miseria asistencial del estado patronal y su gobierno de turno.

Muchos de ellos siguen siendo parte de la clase obrera azucarera que junto a las valientes mujeres, a los jóvenes, van a vengar a sus muertos, el odio se transformará en fuerza para romper sus cadenas …

Hoy vuelven a despertar…

martes, 14 de mayo de 2013

¿Argentina o Bangladesh?

por Natalia Morales


Desde que tengo noción de niño que acompañé a mi padre en el surco. Jugando entre planta y planta ayudaba a cortar sus frutos. Recuerdo el despertar cuando el cielo estaba aún negro. Me costaba hacerlo. La bocina del camión que pasaba por las calles del poblado terminaba de despertarme con sus chillidos. Había que apurarse para tener un lugar donde sentarse en el suelo. La media hora de viaje por calles de tierra cansaban mis piernas si llegaba a estar parado.

Recuerdo que quería ser grande como ellos, entonces cosechaba los frutos a la par. No quería abandonar a mi padre. No quería quedarme solo. Entonces me apuraba y cortaba las frutas detrás de él. Volvíamos cuando en el cielo ya casi no quedaba sol. Las 14 horas de surco aplastaban mis ojos que querían permanecer abiertos. Caía dormido en los brazos de mi padre cuando se sentaba en el colchón a descansar. Recién ahí me sentía protegido para hacerlo.
Así de chico aprendí que debíamos esforzarnos mucho para tener más fichas ya que las mismas se cambiaban por plata. Comprendí porque mi padre, a pesar de sus manos lastimadas, cortaba los capullos más rápido que una máquina. Enojé cuando a pesar de los esfuerzos no nos alcanzaba para comer. Lamenté verlo agotado y envejecido a pesar de sus 31 años.
Lo peor es el trabajo en el campo, me repetía. Porque no hay descansos. Porque los capataces te tratan como animales. Porque siempre te pagaban de menos. Porque el sol arde fuertemente en la cara y el viento parte los cachetes. Porque el frío congela los huesos por tener poco abrigo. No hay tiempo ni para enfermarte. O trabajas o pereces.

Viví y trabajé en el campo hasta los 11 años hasta que mi padre consiguió trabajo en un taller de costura.  Un día agarramos nuestras ropas y escapamos con la esperanza de que la vida será mejor en la ciudad. Mi tío que estaba allí nos decía que en la ciudad hay muchos edificios y necesitan ayudantes, que hay talleres de ropa y necesitan costureros, que los comercios y las casas de familia necesitan que alguien los pueda limpiar. No sabíamos de costura, así que empezamos de aprendices a cambio de un lugar para dormir y de comida.
En el campo por lo menos veía la luz del sol y escuchaba el cantar de algún pájaro que pasaba volando . Ahora, en estos edificios llenos de pisos, la luz la da una lámpara y el cantar se transforma en un silbido agudo permanente que retumba en mi cabeza debido a la máquina que manejo. Nuestro tiempo se diluye entre telas, costuras y rodillos que no dejan de andar.
Extraño a mi padre. El estaba en el edificio que se derrumbó como si fuera una torre de cartas que se desploma por el leve soplido del viento. Así lo vi desde la torre del frente. Sabía que no me tenía que separar de él, pero a los que éramos más chicos nos llevaban a trabajar a otro edificio. Teníamos otras tareas. ¿Lo podría haber socorrido si estaba ahí?
Ahora estoy con mi tío que lastimado salió de los escombros. Estoy con otras personas que vivian en el mismo edificio que nosotros. Todos cocíamos. Todos teníamos algún familiar, conocido o amigo que quedaron enterrados. No hubo tiempo para dejar las máquinas. Algunos solo llegaron a abrazar a su ser querido en algun intento de no llegar solo ante la muerte. ¿quién devuelve a mi padre?
Pasan los días y las lágrimas siguen desparramadas en los ojos que veo. Caras doloridas en busca de algún consuelo. Bronca que se multiplica mientras pasan las horas.

Después de todo lo ocurrido me doy cuenta que lo cosechado en el campo y lo elaborado con las telas sirven de ganancia para otros. Otros que no trabajan y hacen grandes negocios a costa de nuestras vidas. Que lo que pasó con el edificio se podía evitar. Y si se podía evitar no teníamos heridos ni muertes. Ahora se que la prenda que yo hacía supera diez veces a mi salario en un mes. Que la marcha en la que participé hace unas semanas era también para recordar a trabajadores que habían sido asesinados por querer trabajar menos, por mejorar la vida de quienes cocemos, construimos, enseñamos.
Mis lágrimas se esfumaron. Todas se convirtieron en furia. Todas endurecieron a este niño que no fui. En los surcos, detrás de las máquinas somos millones de chicos quienes no tenemos derecho al descanso, al alimento, a los juegos. Nuestra infancia quedó sumergida en el destajo capitalista y ahora resurgimos como respuesta del último latigazo recibido sin previo aviso. Ahora debemos prepararnos. Sino no hay enfrentamiento posible. Ni realidad que pueda cambiar.

No importa dónde es. El campo o la ciudad. ¿Argentina o Blangladesh? ¿Cuál lejano puede estar de nosotros? ¿Cuál última gota que rebalsa el vaso hay que esperar para reaccionar? Un llamado incesante que te espera.