viernes, 29 de agosto de 2014

La Pachamama en tiempos de capitalismo

por Silvia Aramayo
Comienza agosto en Jujuy y el aroma a qoa inunda los campos, pueblos y ciudades, es el tiempo de la Pachamama. Los titulares de los diarios reflejan por estos días imágenes de los políticos k y de la oposición UNEN ataviados con prendas típicas o arrodillados sobre la tierra.
“La Pachamama tiene un sentido cultural muy profundo que nos llena de orgullo” dice Fellner. Corría agosto de 2003 cuando Fellner impulsa el nombramiento de la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad, lo que en los hechos significó la entrega de estos territorios a la voracidad de los capitales inmobiliarios y turísticos. En agosto,  pero de  2006, las comunidades de quebrada y puna realizan un corte de 24 horas en la ruta 9, luego del cual el gobernador  K se compromete a entregar la totalidad de los títulos comunitarios. Hasta ahora no cumplió y los pocos  que entregó son meros títulos superficiarios, el estado se reserva los recursos naturales (para negociarlos con los  empresarios, claro). En 2007, reabre la puerta a las multinacionales mineras, reinaugurando  Mina Pirquitas esta vez en manos de la Multinacional Silver Estándar y entronizando un nuevo método de explotación ”a cielo abierto”, altamente contaminante y destructivo.  En los últimos años,  la expresión jujeña del kirchnerismo, promueve la minería de  litio, que destruirá definitivamente  las salinas  y acuíferos de la zona como espacio de vida y  trabajo para sus milenarios habitantes. Mientras en la quebrada y puna el kirchnerismo fue servil a la megamineria, al turismo y a las inmobiliarias, en las yungas consolidó la unidad con las tabacaleras, la petrolera Pluspetrol y Ledesma del genocida Blaquier.  Por ello, en 2008 junto a otros políticos burgueses celebraron los 100 años de Ledesma,  un centenario fundado en la expropiación de territorio  y  explotación de qollas y guaraníes.
 “La Pachamama es vital mantenerla viva, porque ahí está la fortaleza de Argentina” dice Urtubey.  Siguiendo la línea K, en Salta  los derechos de los distintos pueblos no son respetados. En los últimos días organizaciones campesinas, originarias y la ONG Greenpeace denunciaron  la deforestación de  más 350.000 hectáreas, de las cuales más de 100.000 eran zonas protegidas. También  son diarias las denuncias de desalojos y represión.
Gerardo Morales, dirigente de UNEN, promovió en el senado de la Nación la declaración de Jujuy como capital de la Pachamama. Otros de sus proyectos que tuvo mucha difusión fue el de la expropiación de los restos del Marquez de Yavi, auténtico terrateniente y explotador de las comunidades de Jujuy y Salta.  Esta oposición también avaló la explotación megaminera.
Milagro Sala le pidió este año a la Pachamama "trabajo para los que no lo tienen, armonía y entendimiento. Que podamos convivir aceptando las diferencias”.  Tomando como insignia el nombre y el rostro de Tupac Amaru, la realidad es que Sala es la cabeza de una red de cooperativas donde predomina el trabajo en negro y precarizado, copas de leche por medio de las cuales despliega una política asistencialista y clientelar. Y de su respeto a las diferencias podrán hablar aquellos que fueron desalojados a los tiros de “su” barrio al reclamar la falta de pagos de salarios.
“Soy Pachamama” dice el slogan de la Secretaria de turismo de Jujuy.  Slogan impreso en las remeras de los promotores que, cuando se detuvo, empujaron el móvil policial que llevaba detenidos a diez dirigentes y activistas qollas que formaban parte de una acción en la cual se exigía el Derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada, ante el paso del imperialista rally Dakar por el territorio. Represión y criminalización, como continuidad local de la política K hacia los pueblos y naciones oprimidos y tan bien llevan a cabo Fellner, Insfran, Sapag. Estos son los resultados concretos de la coordinación entre los gobiernos provinciales y el gobierno nacional en la Dekada K.
A esta serie de contradicciones entre hechos y palabras, podemos agregar que muchos dirigentes y miembros de comunidades participaron de esta verdadera “farsa” de oficialistas y opositores en torno a nuestra Pachamama. ¿Cómo podemos explicarlo? Es que así como  las iglesias, las escuelas,  y otras instituciones son herramientas de dominación, también lo son los partidos patronales que hacen pie en las comunidades y organizaciones  por medio de punteros políticos que tienen un manejo clientelar de las migajas del estado, planes, proyectos, becas, etc.
Además de un doble discurso hipócrita, algo más  tienen en común los oficialistas  k y la oposición UNEN, ambos bandos sostienen este régimen político podrido al servicio de los grandes empresarios y terratenientes. Para ello, continúan y profundizan la expropiación, la entrega y el saqueo de nuestros  territorios. En las zonas urbanas nos condenan a sobrevivir en medio del hacinamiento, la precarización laboral, salarios miserables, la crisis en salud y educación pública. Cuando salimos a luchar por nuestros derechos somos reprimidos, perseguidos, judicializados.
“En agosto la Pacha tiene hambre, hay que darle de comer” decía mi abuela. Agosto desde que tengo memoria  es tiempo de encuentro, de compartir, de agradecer.  La corpachada, que se realiza durante este mes,  es muestra de resistencia de nuestro Pueblo Qolla a la opresión  sufrida durante siglos desde la conquista, la colonización, hasta la actual república. Esta organización política, social,  económica llamada capitalismo que continúa sistemáticamente el genocidio hacia nuestros pueblos.  Capitalismo que debemos enfrentar construyendo lazos de unidad desde las bases que confluyan en una gran coordinadora de pueblos originarios, movimientos sociales, sindicales, estudiantiles, en lucha por el territorio y contra la criminalización de la protesta.